El Manchester City realizó una reacción épica en el momento más oportuno. Logró reponerse a un error de su arquero Gianluigi Donnarumma, quien entregó en los pies del rival el gol del empate parcial ante el Arsenal, para después sellar un 2-1 épico logrado por Erling Haaland que pone el liderato de la Premier League al rojo vivo.
La carrera por el título de la liga inglesa está en un pañuelo. El equilibrio es máximo. El Arsenal mantiene el primer puesto con 70 puntos, pero con sólo tres puntos de diferencia respecto al City que tiene un partido pendiente, ante el Crystal Palace, y que puede dar caza al cuadro de Londres en cuanto se ponga al día en el calendario.
La diferencia de goles general puede ser decisiva y marcar el destino final. Todo ello a falta de cinco jornadas por disputar. Los dos dependen de sí mismos.
El título que parecía en la mano del cuadro de Mikel Arteta, que enfrentará en dos semanas al Atlético Madrid en las Semifinales de la Champions League, está ahora en el aire. La mala racha de los Gunners ha sido aprovechada por el Manchester City, que llega a este tramo final al alza. Al contrario que su rival.
