La noche acabó de la peor forma para Rayados: Salieron abucheados, exhibidos luego del 1-3 en casa ante el Pachuca, pero sobre todo con la imagen de Lucas Ocampos haciendo un tremendo berrinche al salir de cambio luego de manotear al entrenador Nico Sánchez.
El momento de la polémica se suscitó al 79’ cuando Ocampos salió del terreno de juego por decisión técnica, el jugador argentino saludó a Uros Durdevic, elemento que terminó relevándolo, en ese momento Nico Sánchez le extendió la mano para despedirlo, pero Lucas se la quitó de encima con un visible enojo para refugiarse en la banca.
Es el claro reflejo de la realidad del Monterrey, que a pesar de su nómina millonaria, está prácticamente eliminado del Clausura 2026. Todavía mantiene una esperanza matemática, pero se mantiene a cuatro puntos de distancia de los puestos de Liguilla cuando sólo restan seis unidades en disputa. Misión casi imposible.
