Un escenario “duro” es lo que actualmente se observa en el Corredor Seco, una zona donde habitan unos 11.5 millones de centroamericanos, a causa de la disminución de lluvia y del fenómeno de El Niño, lo que impacta directamente en la agricultura y la ganadería, según señaló Raúl Rodas, director del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa), a EFE.
El Corredor Seco Centroamericano es una zona geográfica que se extiende desde el sur de México -desde Chiapas– y abarca los países de Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá. A los que se suman determinadas zonas áridas de República Dominicana y Belice.
Los fenómenos de la canícula -disminución o ausencia de lluvia-, El Niño -que provoca intensas lluvias en ciertas regiones del mundo y sequías en otras- y los impactos que ya ocasiona el cambio climático en la región ponen en alerta a los Estados y demandan acciones para apaciguar los efectos.
