La facción de La Chapiza del Cártel de Sinaloa ha intentado arrebatar la plaza a sus antiguos aliados Los Salazar en todo Sonora, principalmente en la región fronteriza con Arizona para el trasiego hacia Estados Unidos, generando una violencia que ha teñido de sangre las principales ciudades del estado, como Caborca, Cajeme, San Luis Río Colorado, Sonoyta y, más recientemente, Hermosillo.
Estas pugnas han arrebatado la tranquilidad y la vida a sonorenses inocentes e incluso su salud, como el caso del periodista Federico El Güero Hans Hagelsieb Vanegas, director del portal de noticias Art. 7mo el Observador, quien el miércoles resultó gravemente herido y cuyo agresor, Jesús Eduardo “N”, alias El Chino Cuajo, de 22 años, fue arrestado ayer en posesión de varias armas, entre ellas el rifle de asalto con el que se perpetró el atentado. Este sujeto fue arrestado en el ejido Josefa Ortiz de Domínguez.
Trabajadores diariamente sufren los estragos de estas luchas y temen salir a sus jornales e incluso menores de edad que jugando en las calles han resultado heridos en el fuego cruzado entre gatilleros.
El delegado de la FGR, Francisco Sergio Méndez, reconoció que en Caborca se desató la violencia por la lucha entre células criminales por la plaza; sin embargo, no reveló sus identidades.
Fuentes de la SSP estatal explicaron a Excélsior que estas cuatro células criminales se han aliado en dos bandos; por un lado está La Chapiza, que controlan los hijos de Joaquín Guzmán Loera, aliados con Los Pelones, quienes han intentado arrebatar las plazas de Sonoyta, Altar, Caborca, Pitiquito y Tubutama a Los Salazar, aliados con Los Costeños y El Cara de Cochi, que representa a los remanentes del Cártel de Caborca.