El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la mandataria interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, sellaron el martes su alianza con una reunión inédita en Nueva York, menos de un año después de la captura de Nicolás Maduro, mientras los reiterados intentos de la líder opositora María Corina Machado de regresar a Venezuela han sido frustrados.
Trump recibió a Rodríguez en el lujoso hotel Lotte Palace, durante una recepción con mandatarios extranjeros con motivo de la Semana de Alto Nivel de la ONU, en una cita impensable pocos meses atrás, cuando Washington y Caracas mantenían rotas sus relaciones diplomáticas.
Aunque la reunión fue privada y sin acceso a la prensa, a diferencia de otros encuentros del mandatario estadounidense con líderes internacionales, ambos Gobiernos divulgaron fotografías de los dos juntos, sonrientes, una imagen que escenifica el nuevo entendimiento que Washington describe como un “tutelaje” sobre Venezuela.
“Sostuvimos una histórica reunión con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con quien conversamos sobre el fortalecimiento de la relación bilateral”, escribió la mandataria chavista en redes sociales.
Rodríguez, quien fue vicepresidenta de Maduro antes de asumir el poder y aliarse con la Casa Blanca, lo que le ha permitido sortear sanciones y procesos judiciales en su contra, intervendrá este miércoles ante la Asamblea General de la ONU en medio de protestas de migrantes venezolanos y mientras busca reforzar su legitimidad con el decidido respaldo de Estados Unidos.
