La gobernadora de Chihuahua Maru Campos, aseguró que es un “buen chivo expiatorio” del partido Morena, tras aseverar que los integrantes de este movimiento político la han acusado de la presencia de la operación sin permiso de agentes estadounidenses.
También Campos Galván, dijo que la culpan de impedir la marcha que se realizó el pasado sábado en su contra en la capital de Chihuahua.
Campos Galván afirmó que el fracaso de la marcha de Morena, en donde se exigió su juicio político, se debió al enojo de los chihuahuenses por el incumplimiento de la Cuarta Transformación hacia la entidad.
“Yo siento a los chihuahuenses muy molestos con Morena porque no son las formas de tratar a los chihuahuenses ni de tratar a los mexicanos en general”, dijo.



