El mexicano Santiago Giménez fue titular y dio una asistencia, para su mala suerte el Milan terminó perdiendo 1-2 ante el Cagliari en la última jornada de la Serie A, el cuadro rossonero terminó sexto de la tabla y, por segunda temporada consecutiva, se quedó sin plaza en la Champions League, lo que significa un fracaso total.
Hay derrotas que son un resultado y derrotas que son una condena. Esta del Milan pertenece a la segunda especie. La derrota ante el Cagliari, en un San Siro que esperaba alivio y acabó entregado al silbido, retrata el fracaso entero de un equipo que empezó la temporada muy cerca del Inter y terminó en el abismo. Ahora deberá conformarse con la Europa League.
El Milan llegó al último duelo en tercer sitio, dependiendo de sí mismo y recibiendo a un rival sin deberes ni ambiciones. Ganar y asunto resuelto. Un último esfuerzo para cerrar el curso entre los grandes de Europa y maquillar una campaña llena de curvas. Pero el Milan de Allegri, este Milan inseguro y quebradizo, fue víctima de sus propios nervios.



