Rusia advirtió a la OTAN que estaría dispuesta a recurrir a las armas nucleares si la alianza occidental intentara aislar a Kaliningrado, un enclave ruso que limita con el mar Báltico.
En un documento enviado a la OTAN y al que ha tenido acceso Reuters, Moscú acusó a la alianza de seguir una «línea de actuación peligrosa e imprudente» que entrañaba «un alto riesgo de que estalle un conflicto armado directo».
El documento señalaba que esto incluía la posibilidad de «ataques rusos contra los centros de toma de decisiones de los Estados miembros de la alianza desde el primer momento».
