En los círculos políticos del panismo estatal comenzó a hacer ruido una imagen que manda un mensaje claro rumbo a las definiciones del 2027. Se trata de Raúl García Ruiz, quien se dejó ver muy de cerca y cerrando filas con el alcalde capitalino y fuerte aspirante a la gubernatura, Marco Bonilla, lo que confirma que las piezas en el tablero blanquiazul ya se están acomodando.
Más allá de la instantánea y las sonrisas para la cámara, los enterados aseguran que ambos perfiles ya se encuentran trabajando «en fórmula». El acercamiento no es obra de la casualidad, sino producto de una estrategia conjunta que busca consolidar el proyecto político de Bonilla, amarrando los apoyos necesarios de cara al próximo proceso electoral.
Y es que Ciudad Juárez siempre ha sido la joya de la corona electoral y el reto más complejo para Acción Nacional. Ahí es donde entra la figura de García Ruiz, quien se perfila como un gran aliado en la frontera para tejer los puentes, sumar voluntades y armar la estructura territorial que el PAN necesita si quiere dar una verdadera batalla en el bastión morenista.
La encomienda no es menor, pero el mensaje de coordinación que proyectan deja en claro que, en el equipo del edil capitalino, saben que para llegar a Palacio de Gobierno no basta con las simpatías en el centro del estado; necesitan operadores que conozcan la plaza juarense. Con este bloque, se confirma que la maquinaria interna de Acción Nacional ya está operando a todo motor.
