Los colombianos empezaron a votar este domingo en comicios presidenciales para decidir si renuevan su voto de confianza a la izquierda en el poder o giran con fuerza a la derecha, en medio de la peor ola de violencia en la última década.
Vestido de blanco y en compañía de una de sus hijas, el mandatario Gustavo Petro abrió la jornada electoral.
Sin posibilidad de reelección, Petro dejará el poder con una alta popularidad entre las clases bajas después de reducir los índices de pobreza monetaria, el hambre, el desempleo y ampliar programas sociales en uno de los países más desiguales del mundo.
El próximo presidente «que nos ayude para tener algo de tranquilidad, algo de paz, porque así como están las cosas, estamos muy nerviosos, hay mucho, mucho conflicto», dice a la AFP María Eugenia Motato, un ama de casa de 57 años, en Suárez, un municipio del suroeste colombiano azotado por la violencia de guerrillas y narcotraficantes.



