El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, acusó a grupos de provocadores violentos de causar destrozos en el Centro de Guadalajara durante la manifestación por el agua limpia del domingo 18 de octubre. Aseguró que, a diferencia de los enfrentamientos registrados una semana antes, esta vez la estrategia de seguridad evitó confrontaciones entre policías y manifestantes.
Lemus distinguió dos momentos durante la jornada: la movilización ciudadana, que calificó como ejemplar, y las acciones de grupos que, según dijo, buscaban generar caos y provocar a los elementos policiales.
De acuerdo con el mandatario, los manifestantes pacíficos señalaron y expulsaron a personas violentas del contingente, mientras que el Gobierno estatal ajustó su estrategia para permitir que la protesta continuara sin enfrentamientos.



