De acuerdo con información de algunos reportes, el conflicto se originó alrededor del minuto 50, cuando una falta de un jugador de Pumas sobre un juvenil del cuadro fronterizo encendió los ánimos. La acción derivó rápidamente en un conato de bronca que involucró a jugadores de ambos equipos y a los cuerpos técnicos.
En medio del altercado, Efraín Juárez fue uno de los personajes más activos, intercambiando reclamos con futbolistas y miembros del cuerpo técnico de los Bravos de Juárez. Junto a él, Luis Pérez también se vio involucrado en empujones y manotazos, elevando la tensión en la cancha.
