Pese a la agenda que tendrá el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, deicidió destituir a su ministro de Justicia, Yasuhiro Hanashi, tras realizar comentarios frívolos sobre la pena de muerte, mismos que hicieron presentar su renuncia este viernes.
El ministro comentó durante una reunión política que su puesto es «de bajo perfil» y que sólo se convierte en noticia «cuando firma una ejecución». En Japón, es legal la pena capital en delitos graves.