Pese a que en cada partido con el Al Nassr se lleva a cabo la cuenta regresiva de Cristiano Ronaldo rumbo a los 1,000 goles, el histórico futbolista no vive sus mejores momentos en los planos individual y colectivo.
En tres años no ha ganado un sólo título con todo y la fuerte inversión del club, mientras que el grueso de sus anotaciones son vía penalti o con remates prácticamente en el área chica.
Por si fuera poco, en cada estadio en el que se presenta la afición hace su papel para fastidiarlo y le gritan “Messi, Messi”.
