Un poderoso tifón se dirigía el viernes hacia la costa este de China, la más reciente de una serie de tormentas mortales que ya han cobrado 50 vidas esta semana en otras dos partes del país.
En un principio se tenía previsto que el tifón «Bavi», que registra vientos máximos sostenidos de 162 kilómetros por hora, pasara al norte de Taiwán, llevando fuertes lluvias a la isla de 23 millones de habitantes desde la noche del viernes hasta el sábado.
Las escuelas permanecieron cerradas el viernes en Taipei, la capital de la isla, y en puertos del norte de Taiwán los barcos pesqueros han sido amarrados muy juntos. Muchos vuelos a Japón, Hong Kong y otros destinos han sido cancelados hasta el sábado, aunque algunos seguían programados, informó la Agencia Central de Noticias de Taiwán.



