La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México debe mantenerse atento a lo que ocurre en otros países respecto a la influencia de medios y el debate público, pero sostuvo que el caso mexicano tiene características propias derivadas de su historia y de la relación entre el pueblo y el gobierno.
Señaló que en el país existe una fuerte identificación con la memoria histórica y con las transformaciones nacionales, lo que dificulta —dijo— la inserción de proyectos de ultraderecha.
También advirtió sobre la manipulación de la información en redes sociales, el uso de inteligencia artificial y los algoritmos de las plataformas digitales. En ese contexto, planteó la necesidad de discutir la regulación y el impacto de estas tecnologías, y destacó la importancia del contacto directo “casa por casa” y del frente a frente con la ciudadanía.



