Rusia probó el martes un nuevo misil balístico intercontinental como parte de los esfuerzos por modernizar las fuerzas nucleares del país, un lanzamiento que el presidente Vladímir Putin celebró apenas unos días después de afirmar que los combates en Ucrania están cerca de terminar.
Putin indicó que el misil Sarmat, con capacidad nuclear, entraría en servicio de combate a finales de año. Fue construido para reemplazar al envejecido Voyevoda, de fabricación soviética.
“Este es el misil más poderoso del mundo”, declaró Putin, añadiendo que la potencia combinada de las ojivas del Sarmat, dirigidas individualmente a sus objetivos, es más de cuatro veces superior a la de cualquier equivalente occidental.



